Sunday, June 17, 2007

Nos puede brindar felicidad la arquitectura?


[Fotografia de la casa diseňada por Ludwig Wittgenstein para su hermana, en Viena]

Uno de los temas que me interesan en la vida es la arquitectura; no estoy segura si los expertos estarían de acuerdo conmigo, pero yo pienso que esta disciplina es una rama del arte. Un edificio que nos hace exclamar “ahhhh” cuando nos acercamos y nos sorprende por su belleza y buenas vibraciones, como me pasó en las ruinas de los templos Incas en Macchu Picchu; ó que nos emociona por su solemnidad, como me pasó cuando visité la Catedral de Notre Dame en París, tienen que ser obras de arte. Ahora, si vivimos o supuestamente vivieramos en un espacio tan bello y trascendente, significaría que nuestras vidas serían influenciadas hasta el punto de brindarnos felicidad? Esa es la pregunta que se hace Alain De Botton en su ultimo libro, La Arquitectura de la Felicidad [The Arquitecture of Happiness, 2006].

Curiosamente, De Botton no es un arquitecto pero un jóven escritor/filósofo que se hizo conocido escribiendo acerca de distintos temas, la búsqueda de status; viajes, y el poder de Proust para cambiar la vida de la gente. En este libro, él plantea un montón de preguntas cómo por ejemplo: necesitamos algún consenso común para definir lo que es bello en arquitectura? Sería mejor vivir en los boulevards de Paris organizados en forma racional ó en la complejidad y contradicción de una calle de Las Vegas? Es menos más ó este concepto es aburridor? Puede una forma arquitectónica correcta mejorar nuestro carácter? …

De Botton nos recuerda que desde el tiempo de los Griegos cuando crearon el concepto de simetría, proporción y armonía en arquitectura [Vitruvius] los cuales se traspasaron a los Romanos, y después en Europa durante el Renacimiento cuando se volvió al Clasisismo a través de Alberti y Palladio, por ejemplo con reglas tan específicas cómo cuanto es que una columna Dórica se debe angostar, el concepto de belleza en arquitectura era uno y muy claro. Bueno, esa uniformidad se terminó alrededor del siglo dieciocho y desde ahí en adelante, los arquitectos se entusiasmaron diseňando casas en cualquier estilo ó combinaciones de estilos. Además, con la introducción de nuevos materiales y tecnologías, las construcciones se diversificaron aún más.

Este libro nos sugiere por ejemplo que arcos en punta del estilo gótico conllevan ardor e intensidad, ó que sus equivalentes redondeados en el estilo clásico representan serenidad y pose. De acuerdo a De Botton, los edificios tienen temperamentos, defectos y virtudes. El dice “En esencia, los diseňos arquitectónicos nos hablan del tipo de vida dentro y alrededor de ellos. Nos hablan de ciertos “modos” que ellos [los edificios] buscan sostener en sus habitantes. Mientras nos protegen del frío y nos ayudan en forma mecánica, nos ofrecen también una invitación para ser cierto tipo de persona.”

Después de leer este libro se me quedan varias ideas dando vueltas pero la principal está relacionada con el título de este libro ya que tomar la idea de la felicidad para darle sentido a un proyecto arquitectónico suena muy lindo pero no resuelve necesariamente el asunto de “gustos” personales. En las sociedades liberales de estos dias, estoy comparando con la antigua Roma por ejemplo, hay demasiadas diferencias entre lo que constituye belleza o vivir bien, asi es que estamos “condenados” a tal vez vivir muy contentos en nuestra “casucha” pero odiar el estilo de la de los vecinos. Por ultimo, algo que me llamó mucho la atención es que De Botton usa muchas veces el ejemplo de una casa que construyó el filósofo Ludwig Wittgenstein para su hermana en Austria. La casa es un cubo, con pisos de piedra y puertas de metal; encuentro su diseňo tan acogedor como el invierno más frío en Maryland; por cierto yo no sería felíz en ella.

En general, me agrada la sensibilidad de De Botton para entender que la arquitectura es una forma de arte que nos transmite emociones poderosas y también me gusta su concepto de que para ser un buen arquitecto convendría también ser un buen sicólogo. Termino con las siguientes palabras de De Botton: “La mala arquitectura al fin y al cabo es una falla de la sicología del diseňo. Es el mismo tipo de comportamiento que en otros campos nos conduciría a contraer matrimonio con la persona equivocada, escoger un trabajo inapropiado, o irnos de vacaciones a lugares que no nos complacen; es la tendencia a no entender quienes somos y qué nos va a satisfacer.”

26 comments:

Anonymous said...

Hola Lilian:
Pienso que la felicidad esta compuesta por muchos ingredientes, y dentro de estos esta la arquitectura, y cuan importante es el lugar donde estamos. Especialmente las personas que son muy sensitivas, tienen la cualidad de captar emociones, de acuerdo al lugar donde esten. Con respecto a Machu Picchu, senti una paz interior muy linda, me parecia que estaba en el cielo :o), y algo muy emocionante senti en el Museo de Gabriela Mistral en La Serena, no recuerdo bien, no fue exactamente en La Serena, es en uno de los pueblitos cerca, si no me equivoco es Vicuna, que me corrijan el resto se han estado alli.
Lo mismo me sucede con algunas casas, siento buenas o malas vibras... ahora me estoy convirtiendo en la Yolanda sultana y mi bolita de cristal :o)
Lis

Lilian said...

Hola Sultana! :o)

Esperaba tu input porque me interesaba saber tu opinion al respecto ya que se que te gusta rodearte de lugares ordenados y bellos. Alain De Botton es extraordinariamente sensible para captar este aspecto -segun lo que dice el. Por lo mismo, en Inglaterra, su pais natal, han habido muchas criticas ironicas con respecto a ese lado tan "delicado" o sensible que expone. Por ejemplo, se hacian chistes diciendo que le gustaba hablarle a los ladrillos :o) Bueno, hay gente tambien que no se da cuenta que los espacios que los rodean los afectan y solo sufren las consecuencias nefastas: mal humor o falta de relajacion, que se yo!

Gracias por la visita, por lo menos se que alguien leyo mi post de ayer :o)

Sergio Meza said...

Creo que la Arquitectura no garantiza cosas tan absolutas y plenas como la Felicidad; si da cabida a ciertos actos. Y es bueno que estos ocurran con la plenitud de sus referencias y coordenadas rectoras (anchos, luces, formas detonantes, espacios virtuales insinuantes), pero la felicidad es abstracta y no relacionada con la belleza propiamente tal; la belleza más banal se las ve con las plenitudes estéticas; las bellezas más profundas se esconden intersticialmente en los modos más inversos, novedosos y detonantes del hombre.

La belleza "esa" (dicha despectivamente) que espera ser más plena porque se le representa una puesta de sol a la altura propia del ojo, cuando el cuerpo se reclina dignamente mientras en la mano se sujeta un trago a la altura de las circunstancias (escuchando a Coltrane, como no) es una belleza de artesonado, de marca, de pose, de apostura infelizmente atada a las señales del mundo, cuando es el hombre el que lo transfigura desde su poderosa mano espiritual.

Nada es bello-todo es bello.

Nada depende del diseño ni de la elegancia, ni de la idealización de un espacio, ni de un mueble, ni de una silla, ni de un vino, ni de un cuadro, ni de un tema musical.

(El arte no se la juega en semejantes responsabilidades pues el Arte es libre de libertad absoluta)

La felicidad más plena no necesariamente sonríe y muestra caras como de folleto adventista (esos donde Jesus sonríe y te acaricia la cabeza mientras tus hijos corren por un pastizal, y tus seres queridos corren a tu encuentro)

Banalidad; banalidad de la banalidad más absoluta pensar que el Arte tiene funciones tan caras y puntuales.

Muy cool en todo caso; "aaah belleza espacial que engendra la plenitud de la apostura de los cuerpos en detrimento de la subrepticia y patética desfiguración del ánimo y del clima".

Mis saludos y ten una excelente semana.

Sergio Meza said...

(en resumen creo que la felicidad no tiene ingredientes; el día que los tenga, podremos cocinarlos en nuestra alma).

Si no ¿como podría ser feliz alguien que no tiene hijos ni familia, ni amigos, ni situaciones como las que aludo?

La Felicidad es más misteriosa que la sumatoria de ingredientes aceptables; la felicidad es plenitud y dignidad; no bienestar. La felicidad está en el sentido de la vida, no en los requisitos paradigmáticos o estadisticamente más pertinentes.

La felicidad se la juega más con la impertinenncia del propio camino que con la seguidilla de partes de una suerte de "VIDA ATUENDO")

Sergio Meza said...

(La felicidad es como los gatos, que te buscan cuando los ignoras y te rehuyen cuando los requieres)

(terminé)

Carlos said...

En el diseño de los espacios algo que siempre he admirado por lo difícil de entender es la calidez. Es tan rico sentirse acogido en un entorno y no va en absoluto de la mano con la belleza; espacios muy fríos suelen ser muy bellos, en cambio hay unas cuevas muy acogedoras sin estética alguna.

Lilian said...

Hola Sergio,

Que rico que dejaste tu comentario... lo esperaba. Me gustaria destacar los siguientes conceptos de lo que expusiste porque los encuentro muy significativos:

a) "las bellezas más profundas se esconden intersticialmente en los modos más inversos, novedosos y detonantes del hombre." Estoy totalmente de acuerdo ... Por lo mismo, un concepto uniforme de belleza en la arquitectura no resultaria en tiempos modernos. Sin embargo al mismo tiempo, no se podria negar que hay ciertos elementos basicos, que combinados producen ciertos animos y estados de complacencia en el ser humano. Ejemplo: ciertos colores y formas; no son las causas de la felicidad pero son factores que contribuyen en ciertos estados armonicos.

b) "La felicidad más plena no necesariamente sonríe y muestra caras como de folleto adventista (esos donde Jesus sonríe y te acaricia la cabeza mientras tus hijos corren por un pastizal, y tus seres queridos corren a tu encuentro)" ... LOL! esto lo encuentro genial. Y concurro contigo.

A proposito de ser infeliz en un lugar el cual se pensaba seria la casa de los suenhos, escucha lo que le paso a la familia Saboye con el famoso arquitecto Le Corbusier. Dice De Botton ... "Como resultaria una casa disenada por un arquitecto el cual ha renunciado a la busqueda de la belleza para concentrarse exclusivamente en funcionalidad mecanica?" Le Corbusier construyo la casa de Monsieur y Madame Savoye; una casa que parecia una maquina perfecta y practica pero que en realidad era una obra de arte ... Seis anhos despues de haber terminado la construccion de la villa, la casa se llovia por todas partes lo que provoco la pneumonia del hijo pequenho lo cual lo mando por un anho a un sanatorio para que se recuperara. Madame Savoye le escribe a Le Corbusier en 1937 [la casa se habia entregado en 1929]: "su responsabilidad esta en jaque y no pienso pagar la cuenta. Por favor convierta la casa en habitable lo antes posible, espero no tener que tomar medidas legales." Al final, estallo la 2da Guerra Mundial y la familia Savoye se fue de Paris lo que salvo a Le Corbusier de tener que explicar ante un jurado porque su disenho "de una casa enorme y extraordinariamente hermosa y disenada como una maquina utilitaria no fuese habitable." De Botton pregunta entonces: "si los arquitectos modernos disenaron mayormente utilizando conceptos de belleza en mente, porque se escudaron bajo terminos o conceptos tecnologicos?. Segun De Botton, miedo parece ser la respuesta. El final de un concepto generalizado de belleza habia creado un clima en el cual nadie era inmune al criticismo, pero con los conceptos tecnicos o practicos como cartas de presentacion se podia convencer a los dudosos. En fin... este tema da para harto.

Lilian said...

Carlos,

Gracias por tu comentario. Me parece que escribes desde Alemania, o no? Ya que hablas de calidez, he tenido la gran oportunidad de visitar Alemania y conocer varias cosas de alla. En el sur de Alemania, especificamente en el area del Bosque Negro, estuve en una de las casas mas acogedoras y calidas que he visto. Era relativamente pequenha pero todo estaba dispuesto de una manera tan "carinosa" [a falta de una mejor palabra], con flores colgando de todas sus ventanas, salones contiguos donde se podia facilmente moverse desde el comedor con sus humeantes desayunos a la sala de estar a conversar, en fin ... un placer. Sin ser suntuosa ofrecia un feeling muy comodo y alegre.

Saludos!

Carlos said...

Te pasaste!, yo no vivo en Alemania pero mi mamá era alemana, yo no sabía que esa búsqueda de lo cálido era un legado de ella. Me vas a decir que la calidez de los ambiente es patrimonio de los alemanes?

Lilian said...

Carlos,

Me temo decirte que no soy una experta en el asunto asi es que no podria contestar con precision. Sin embargo, he observado que en Alemania se usa mucho la madera y la piedra como elementos de construccion; ambos son calidos, asi es que estoy segura que ambos elementos son contribuyentes a los ambientes acogedores.

Un gusto recibir tu visita!

Sergio Meza said...

La Ville Savoye es un paradigma de la Arquitectura moderna; es genial, pero el tema de que se lloviera entera no necesariamente es culpa de Le Corbusier.

Puede haber sido mal construida. Los constructores se guarecen en los arquitectos para salvarse de toda responsabilidad, entonces corrigen cosas que no debieron, y después el estuco lo tapa todo.

Obviamente no es cosa de que siempre sea así, hay colegas que se mandan unos numeritos que te los encargo.

¿Estuvo Le Corbusier supervisando las obras?; ¿Hizo caso el Constructor de lo que se le indicó en las Especificaciones Técnicas y Planos?

¿Abrigó la vieja al cabro chico cuando salía a jugar al medio ni que prado que tenía rodeada a la casa?

¿Era una vieja histérica la propietaria?

¿El marido la golpeaba y en negación de esto no encontró nada mejor que echarle la culpa a Don Corbu?

En fin... Jesús, ese judío increíble y superdotado moralmente, nació en una casa entremedio de animales, mientras el "buena leche" de Herodes fue amamantado en biberones de oro.

¿Cosas no?; a quien culpó la vieja que crió a Herodes...¿Al exceso de ornamentos de palacio?

(Vieja fresca; esto me recuerda el cuento chileno "De Un Huevo Una Gallina", adonde otra vieja fresca quiere sacar lonja de quien recibiera de sus manos unos huevitos que si los hubiera conservado, tendría gallineros llenos de pollos.)

"Máquinas de habitars" llamó Le Corbusier a algunos proyectos que hizo, pero su expresión era "Expresionista" (valga la redundancia); Don Corbu nunca quiso decir que te metieras dentro de los engranajes de la vivienda a enredarte con su mecanismo, como queda tan magistralmente mostrado por Chaplin en "Tiempos Modernos"; quiso decir que la función no era accesoria, pero nunca quiso decir que solo la función determinaba (para muestra está la Capilla de Ronchamp)

Hay que ir a la casa y recorrerla amoblada y pensar en el encargo que la vieja (y el manduqueado de su marido) le hicieron "Haaaaaaaaaaaaay Don Corbu; Ud, es genial; hágame una vivienda para lucirme ante mis invitados; quiero inaugurarla con una gran fiesta"...

Corbu: "Pero Sra. piense que una casa es más compleja que su propia inauguración, y..."

Vieja: "NO!!!; yo quiero una casa que me ponga en la historia; lúzcase con mi casa, que yo sabré ser feliz..."

Corbu: "Ok!!!"

[el resto es historia]

Lilian said...

Sergio,

LOL! historico tu dialogo entre "Don Corbu" y Madame Savoye. La casa se llovia porque a Le Corbusier se le ocurrio ponerle techo plano concepto [al parecer] desconocido en Europa hasta ese momento ... va con el clima de Arica, pero de Europa(?)

Siendo yo una aficionada al tema de la arquitectura solamente, agradezco mucho tus inputs en esta materia.

Anonymous said...

En realidad para todos los romanticos y poeticos en describir lo que es la felicidad, creo que tienen razon, la arquitectura mas que nada brinda relajacion, comodidad, confort, ademas de armonia contigo mismo. Ahora, si a estos ingredientes le agregamos un poquitito de romanticismo y picardia... podrian convertirse en felicidad, aunque para mi la felicidad es como un rayo de luz que pasa por ti solo unos instantes, he ahi los 'momentos de felicidad'. Por lo tanto, no estamos felices todo el tiempo, si no mas bien agradecidos de lo que tenemos, sin preocupaciones, sin problemas, etc.
Lis

Lilian said...

Lis,

"picardia"? ... como la "picardia" en una cueca? :oP

No te entiendo ... explain please!

Anonymous said...

Asi como cuando te pones 'picarona'... no confundir con el arte culinario :oD

Sergio Meza said...

(hablar de poesía desde "la sentimentalidad implícita" a mi "modesto e indocumentado" parecer es un desacierto de proporciones cósmicas (siendo "conservador" en mis apreciaciones).

Espero réplica

Lilian said...

Sergio,

Como no soy yo la que hice la observacion a la que aludes, me imagino que esperas la replica de Lis. Solo para aclarar...

Anonymous said...

Menos mal que eres conservador en tus apreciaciones, porque a las metaforas, como que me confunden su resto :o)
y como dijo el dermatologo, vamos directo al grano jajajajja!.
(poco romantico)... Lis

Sergio Meza said...

(poco romántico por cierto que soy; soy más moderno, y acaso post moderno, con una pizca de decontructivista acaso, pero que me digas poco romántico lo concedo; poco pre-histórico, poco pleistocénico, poco jurásico, poco renacentista, y así ad infinitum sigo concediéndolo).

Una vez (un profesor que tuve) pasaba por una calle de athenas y vió un camión de mudanzas que aludía a la palabra, escrita en griego; "metafora" decía, escrito en griego, cosa qu en esta nventana de diálogo no puedo hacer:

...era una empresa de mudanzas: metaforizar es poner esto en lo otro; mil lanzas, alude a un ejército; un galeón navegando en el espacio del aire puede ser un pelícano con su buche con forma de proa, y asÍ, hay que intentar comprender, no basta quedarse en la textualidad; ella puede ser iluminadora, pero no siempre; la Ville Savoye es textual (por decirlo de metaforicamente) en su funcionalidad a todo evento como generador de la forma, pero sus cambios de paradigma al hacer del techo un patio, Dios me libre. Monstruo Don Corbu.

Lilian: insisto; que la losa haya quedado mal construida no necesariamente es culpa del arquitecto, y ya que estos Savoyos tenían tanto dinero...

Sergio Meza said...

(los errores de tipeo son por cuenta de la casa)

Anonymous said...

Esto va para Sergio, lo de poco romantico me lo dije a mi misma por lo del dermatologo... debi decir 'poco romantica'...
Por supuesto que eres super romantico.
Lis

Lilian said...

El punto de mi dialogo en el tema de la Villa Saboya era demostrar que un ser puede habitar uno de los exponentes maximos de la arquitectura moderna, en este caso la villa disenada por Le Corbusier y aun ser terriblemente infeliz.

Quien tuvo la culpa de que la casa se llovia por todos lados, es algo que desconozco y que en realidad no me interesa porque no le quita ni le agrega nada a la situacion como se vislumbra en perspectiva mirando hacia el pasado.

Que Le Corbusier fue magistral, tambien es un hecho y lo respeto por tomar riesgos.

[De hecho, algunas veces cuando me baja la inseguridad y el temor en el trabajo, me acuerdo de lo que el dijo ... "Un acrobata no es una marioneta. El dedica su vida a actividades en las cuales arriesgando su vida perpetuamente, presenta extraordinarios movimientos de infinita dificultad con disciplinada exactitud y precision ... Se puede quebrar el cuello y todos los huesos de su cuerpo... Nadie le pidio hacer esto... Nadie le debe ni las gracias... El vive en el extraordinario mundo del acrobata. Resultados! Ciertamente! El hace cosas que otros no pueden... Por que las hace? Se preguntan... El quiere lucirse, es un "freak", nos asusta, le tenemos pena, es aburrido ..."

Espero haberme explicado.

Lilian said...

PS: las palabras de Le Corbusier fueron traducidas por mi del ingles al espanhol ahora mismo en forma muy casual, asi es que es que puede que haya alguna pequena discordancia con lo original.

Anonymous said...

Tempranito empiezo a arreglar mi confusion entre romantico y poetico, la palabra correcta es poetico..., y ahora como dicen Lilian, no nos desviemos del tema :o)
Estamos mas cerca del fin de semana...y a un dia del verano y en Chile del invierno :o(
Lis

Sergio Meza said...

(Bué; en definitiva no te respondí la pregunta que haces en tu blog

"Nos puede brindar felicidad la arquitectura?"

Respuesta: NO

Lilian said...

Sergio,

Coincido